Hemos hablado con Ester Arana Sanchoyerto, coordinadora de Supercampus Verano. Desde el punto de vista de Ester el Supercampus aporta muchísimas cosas al niño como, por ejemplo, fomentar la afición y conocimiento por diferentes deportes, el contacto con la vida sana y el respeto por la naturaleza interactuando activamente con ella. También fomenta y desarrolla habilidades sociales y el trabajo en equipo, creando un ambiente amigable, distendido durante el campus y fomentando la creación de redes personales fuera de él.

“Un niño puede sacar mucho provecho al acudir a un campamento de verano.”

 

¿Que tenéis en cuenta a la hora de planificar el programa?

Ester: A la hora de planificar el programa tenemos en cuenta el número de niños. Tenemos un número limitado, detalle que nos facilita poder ofrecer una atención más personalizada a cada uno de ellos. Es un campamento de verano que tiene como objetivo principal que sea dinámico y que tenga variedad para todos los gustos. Nos gusta que toque un poco de todos los temas que nos interesan, que trabajen diferentes valores. Que conozcan disciplinas deportivas y culturales que no están tan visualizadas y que por ello mucha gente desconoce. Esto, les ayudará en un futuro a saber cuáles son sus gustos y a elegir una disciplina en la que de verdad se sientan a gusto. Partiendo de esta base y teniendo en cuenta los años que tienen los niños, se planifica una programación adaptada a cada rango de edad. Teniendo siempre en cuenta el entorno en el que se realiza el campus para que cada semana puedan divertirse y aprender mediante diferentes actividades como son el patinaje, el baile moderno, la creatividad, txikichef, etc.
Además, intentamos inculcar los valores del campamento, tratando de que estén presentes en todas las actividades que llevamos a cabo y así poder transmitir a los niños igualdad entre ellos, compañerismo, respeto por la naturaleza, esfuerzo y superación.

¿Cuál dirías que es el factor diferenciador de Supercampus? ¿Por qué este y no otros?

Ester: Tenemos una amplia variedad de actividades. Organizamos actividades tanto deportivas como culturales, excursiones y muchas cosas más. El entorno natural en el que se desarrolla nuestro campamento también juega a nuestro favor. Pocos hay que estén rodeados de tanta naturaleza. Esto es algo que nos da muchas facilidades a la hora de hacer actividades al aire libre y de hacer pequeños recorridos.
Por otro lado, al ser un campamento en los que se juntan muchos niños de diferentes sitios hacen nuevos amigos. No son campamentos escolares en los que solo están los niños de clase con los que compartes todo el curso. Esto facilita que se hagan nuevas relaciones de verano, que pueden durar años y años.
No es por presumir, pero también contamos con monitores expertos con amplia experiencia. Y, no solo eso, nuestros coordinadores, que son los encargados de la programación también tienen relación con los niños. Esto hace que sepan a la perfección cómo adaptarse al grupo de niños ya que los conocen personalmente.
Por último, hacemos dos reuniones informativas previas con los padres. Allí nos conocen, nos ponen cara y eso ayuda a tener una relación cercana y directa que da más confianza.

En tu opinión, ¿qué es lo caracteriza a un buen monitor? Ya que son estos los que acompañan a los niños durante todo el programa del campamento.

Ester: En nuestra opinión, tienen que ser monitores dinámicos. ¿Qué queremos decir con esto? Que no podemos ver a un monitor que este jugando con un niño y tenga las manos metidas en los bolsillos. Es algo que no va con nosotros, nos gusta dinamizar las actividades y para eso los monitores tienen que ser participativos y saber motivar. Algo que también nos parece muy importante es que sean empáticos y que sepan improvisar, tienen que saber adaptarse a las diferentes situaciones y contextos ya que trabajamos con niños y, por mucha programación que se tenga se puede ir todo al traste en un momento. Que no haya que decirles en cada momento qué hay que hacer y que haya plena confianza para dejar la responsabilidad en sus manos en algunos momentos. No podemos olvidar que ser monitor tiene que ser algo vocacional, no es suficiente con tener un título. Los monitores deben ser personas a las que les gusten los niños, deben saber cómo tratarlos y divertirse con ellos.
Nosotros tenemos monitores expertos de cada materia que trabajamos en el Supercampus para dar un servicio de calidad. Nuestros monitores desarrollan durante todo el año varias actividades con nosotros, por ello ya los conocemos y sabemos que tienen capacidades, cualidades y experiencia de sobra. Confiamos en ellos.

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